Expandiendo fronteras
Esta semana, Movistar lanzó Play, su servicio OTT de contenidos de TV y video que tiene el potencial de ser un caballo de Troya para llegar con el servicio más allá del alcance (todavía reducido) de su red de fibra óptica (sobre la que ofrece el servicio IPTV Movistar TV).

Salvando las distancias, Movistar Play se parece un poco más a Flow que a Netflix, ya que si bien cuenta con series, películas y documentales (a consumir bajo demanda), también incorpora canales de TV en vivo. El servicio básico es gratuito para los clientes de telefonía móvil e Internet fija residencial sobre ADSL (anteriormente Speedy, hoy Movistar Banda Ancha). Un mercado potencial de unos 5,7 M de clientes de móvil pospagos y unos 1,2 M de clientes de ADSL (en ambos casos sólo residenciales).
El paquete básico y gratuito es en HD, lo que en otros servicios de TV es un extra. No obstante, tiene por ahora apenas 4 canales de TV, los locales TV Pública y LN+ más dos exclusivos que son Movistar Series y Movistar eSports. Pero además, incluye una librería de series, películas, documentales y contenidos para niños para consumir bajo demanda. Adicionalmente, se pueden alquilar películas de estreno así como incorporar packs de canales, estando actualmente disponible uno de la TV local llamado Pack Clásico (canales de aire y de noticias) por $ 190 mensuales y el pack HBO (con sus cuatro canales) por $ 260 mensuales. A modo de promoción de lanzamiento, y para incentivar la adopción acelerada del servicio, se incluye el pack HBO gratis hasta el 12/4, previo al lanzamiento de la nueva temporada de Game of Thrones.
Desde el punto de vista del hardware, el servicio puede ser consumido lógicamente desde smartphones y tablets tanto Android como iOS, aunque éstos últimos no permiten contratar suscripciones desde la app (debido al férreo control de Apple sobre todo lo que pasa por su ecosistema). No obstante puede hacerse desde la web y consumirse luego desde el dispositivo móvil. Por supuesto, también se puede consumir desde la PC vía navegador. En el caso de las Smart TV, la app de Movistar Play está disponible para los modelos más modernos de Samsung y LG (cuyas plataformas son las más populares a nivel global). Un punto débil aquí es que no funcione aún con Chromecast, un dispositivo para ver contenidos en la TV muy difundido por su bajo precio.
Hasta aquí, una breve descripción del servicio, del cual se pueden tener más detalles desde el sitio web.
Lo interesante de Movistar Play es que, como todo servicio OTT, independiza al servicio/contenido de la red de transporte. Este es un aspecto clave mientras se realiza el despliegue de fibra, ya que permite llegar con una propuesta audiovisual a un territorio mucho más extenso. De hecho a todo el país. Así, si bien la propuesta actual es modesta en comparación con productos similares, es interesante no sólo por su gratuidad inicial sino también por la posibilidad de ir agregando packs (aunque todavía son escasos). Se trata de un modelo que se acerca más a lo que muchos desean: un menú a la carta en lugar del tenedor libre que significan las propuestas actuales, fuertemente influidas por la herencia de la TV paga tradicional y dominante.
Algo que notarán muchos al ver la oferta (gratuita o paga) es la ausencia de un contenido muy valorado: los canales de deportes. Situación que implica no sólo lo obvio, la falta de los partidos de la SAF (Superliga Argentina de Fútbol) sino también las señales de FoxSports y ESPN. Esto se debe no a la falta de interés de Movistar, que lo tiene, sino a la negativa de los tenedores de esos derechos de poner sus contenidos a disposición de servicios puramente OTT como Movistar Play. Aunque lo curioso es que en otros países de la región sí lo hacen, como es el caso de Direct TV Go en Colombia o Chile. Evidentemente, muchos proveedores de contenidos no terminan de definir una propuesta para servicios OTT. Algo que la demanda, sobre todo el público joven y no tanto, reclama a gritos. Claramente tienen que hacer equilibrio entre los operadores de TV paga tradicionales (aquellos que combinan red y contenidos) y los consumidores. Pero está claro que sus clientes son los operadores, no el público. Algo muy relevante en un mercado como el argentino, con una penetración de la TV paga tradicional del orden del 80% o más de los hogares.
Merece destacarse también que la gran mayoría de los canales de TV abierta (tradicional o de la TDA) están disponibles a través de un pack pago. Esto es así porque si bien hasta hace poco era obligatorio que fueran distribuidos por los distintos proveedores de servicios de TV, los cambios en la regulación le permitieron cobrar por esto. Posibilidad que ante la crisis que atraviesa la TV abierta ha sido la elegida por varios. Una jugada entendible pero al mismo tiempo arriesgada. Habrá que ver cuántos serán lo que quieran pagar hoy por señales generalistas de TV abierta, en un momento en que el consumo es segmentado y bajo demanda y donde además siempre está la posibilidad de acceder a sus contenidos gratuitamente vía web.
En definitiva, no es de esperar que Movistar Play altere las condiciones del mercado audiovisual de la noche a la mañana. Todavía tiene escollos importantes que superar. Pero por su gratuidad inicial y la base de clientes no desdeñable, tiene el potencial de inocular en éstos el germen de que otra forma de contratar contenido audiovisual es posible. Habrá que ver hasta dónde lo dejan.



En momentos en que las exigencias de ancho de banda de las conexiones a Internet crecen de la mano de un importante aumento del consumo de video así como del número de dispositivos conectados, el 61% de la oferta de productos de acceso a Internet se encuentra por debajo de los 12 Mbps. Esto surge del informe “
La oferta de acceso a Internet fijo en Argentina muestra una marcada disparidad, con productos de fibra óptica de 300 Mbps o más conviviendo con conexiones inalámbricas de 1 Mbps que se caracterizan por ser más caras y, lógicamente, de menor calidad. Esto surge del informe “
Cuando estamos ya a meses de los primeros lanzamientos comerciales de redes 5G en distintos países y luego de los resultados de las primeras experiencias en el terreno, el panorama de lo que puede implicar esta tecnología (con el acompañamiento de la regulación) está cada vez más claro, lo que no necesariamente implique que sea simple.
A pesar del acuerdo alcanzado con el gobierno para adelantar el despliegue de 4G, resultó interesante observar que Telefónica hizo circular su posición en materia regulatoria. La empresa expresó que, más allá de este acuerdo, se mantiene firme en sus reclamos hacia el mismo. Fuentes de la empresa manifestaron que “las últimas decisiones del Gobierno no han propiciado las condiciones necesarias para lograr una competencia genuina en el sector. El hecho de que encontremos acuerdos como industria y en conjunto con el Gobierno, no implica que Telefónica Movistar haya desistido de todos los reclamos que viene realizando ante las autoridades competentes.”
Esta semana, a través de la
Sobre el filo de la semana pasada, finalmente la CNDC (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia) emitió su dictamen respecto de la fusión Telecom-Cablevisión. Esta era la última instancia que quedaba en la aprobación de la operación que ya había recibido el visto bueno de la CNV (Comisión Nacional de Valores) y el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones). El dictamen agregó algunas exigencias a las que ya había establecido el ENACOM. Conviene aclarar que si bien recientemente el Congreso sancionó una nueva Ley de Defensa de la Competencia, este caso se rigió por la norma anterior ya que el trámite se había iniciado previo a la sanción de la ley actual.
La semana pasada tuvo lugar el 5G Americas Analysts Forum, un evento organizado por 5G Americas que convocó a 80 analistas del mercado de las telecomunicaciones de diversos países. El evento sirvió para tomar el pulso del desarrollo de esta nueva tecnología (aún no estandarizada) que tanto entusiasma a proveedores pero que aún genera ciertas dudas por el lado de los operadores.