'Redes sociales'

Fenómeno social

Normalmente, cuando se analizan productos y servicios tecnológicos, la generacional suele ser una variable de corte que marca grandes diferencias, donde los segmentos jóvenes se presentan más permeables a la adopción de novedades. Al haberse criado en un entorno donde la tecnología era parte del paisaje cotidiano, no suelen tener preconceptos en cuanto a cómo utilizar las novedades, cosa que sí ocurre con frecuencia con los mayores, quienes tienden a replicar en éstas las formas de interactuar tradicionales.

Esta diferencia generacional no se manifiesta tan marcadamente en el uso de las redes sociales, ya que como su nombre indica, tienden a girar en torno de la socialización más que a la tecnología per se. Así, la participación en éstas, particularmente Facebook, por parte de los usuarios de Internet en Argentina no presenta diferencias tan marcadas entre los más jóvenes y los más adultos. Esto surge del informe “Uso de redes sociales en Argentina” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Si bien la división entre nativos e inmigrantes digitales es ampliamente utilizada en la industria (para más detalles ver “Nativos al poder”, considerando que ese post es de 2009), en Carrier y Asociados encontramos una subdivisión en el segmento de inmigrantes en función de su edad: Inmigrantes adultos (mayores de 28 años hasta 49 años inclusive) e Inmigrantes senior (adultos de 50 años o más). Los primeros tienen una mayor comodidad con la tecnología que los segundos, adquirida durante su adolescencia y juventud en contacto con la misma así como a lo largo de años de utilización de la misma en ambientes de trabajo. Los segundos, en su mayoría, estuvieron menos expuestos, o absorbieron menos (*).

Volviendo a las redes sociales, así como un tiempo atrás desembarcaron los adultos (muchos de la mano de reencuentros de egresados del colegio secundario), en los últimos tiempos fue el turno de los más mayores que encontraron en éstas una forma de potenciar su vida social al tiempo que obtenían la satisfacción de no “quedarse fuera” de un fenómeno de gran masividad. De esta forma, al atraer a los diversos segmentos generacionales, la participación en redes sociales fue creciendo a un ritmo inusitado, tal como puede verse en este gráfico.

(*) Aclaración: Estas categorías no son tan estrictas como lo marca la edad. Como suele suceder en las divisiones generacionales, juegan también otros factores. En el caso particular de los lectores de Comentarios, el sólo hecho de que se trate de un medio focalizado en la tecnología hace que tiendan a abordar a ésta con mucha más permeabilidad que sus “contemporáneos” más alejados de estos temas. Entonces, no ofenderse si son catalogados como “senior”. Son las excepciones que hacen a la regla…

Socialización móvil

En los últimos tiempos, no hay dudas de que las redes sociales fueron una de las grandes vedettes en el consumo de tecnología a nivel global. Facebook con unos 900 millones de usuarios a nivel mundial, Twitter por los 500 millones. En Argentina, estas cifras se ubican en 19 y 3 millones de usuarios respectivamente [ver “Hipersociales” para más detalle]. Está claro que esta popularidad no se circunscribe al mundo PC. De hecho, Twitter fue concebido para ser utilizado desde celulares, mientras que Facebook cuenta con casi la mitad de sus usuarios accediendo desde el móvil.

Argentina no se mantiene al margen del fenómeno del uso de las redes sociales desde el celular. Un 37% de los usuarios de Facebook ingresan desde el móvil (unos 7 M de personas), mientras que el porcentaje es más alto en Twitter, alcanzando el 47% (aunque equivale a 1,4 M de personas). Esto surge del informe “Uso de redes sociales en Argentina” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Con las redes sociales está ocurriendo lo que de alguna forma ya sucedió con la telefonía. Así como hoy nadie concibe la idea de tener que llegar a su hogar, lugar de trabajo o cualquier otra ubicación fija para realizar una llamada telefónica, lo mismo sucede con Internet en general y con las redes sociales en particular. Hay una tendencia creciente a no querer “salir de la red” mientras se está en movimiento o lejos de una PC. A esto hay que sumarle que no son pocos los casos de empresas u otras organizaciones que restringen el acceso de sus empleados a Facebook en particular. Así, muchos encuentran en el celular la forma de no quedar excluidos de la red durante el horario laboral. Por otra parte, hay que considerar que la función chat de Facebook está desplazando al Messenger como plataforma de mensajería instantánea híbrida fijo/móvil, que permite estar en contacto también con quienes no acceden desde un celular, a diferencia de lo que sucede con Whatsapp o BBM. Esto ocurre particularmente en los segmentos más jóvenes.

De esta forma, el uso de Facebook (y de su chat), se convirtieron desde hace unos meses en fuertes impulsores de la demanda por smartphones y socialphones, siendo esta la aplicación de Internet más popular entre los usuarios de celulares.

Desde una perspectiva más general, estas cifras confirman la gran oportunidad que presenta la movilidad para Facebook si bien, hasta el momento, la empresa no ha logrado desarrollar una forma de monetizar a sus usuarios que crecientemente ingresan vía celular. Casi como estar sentado sobre un mar de petróleo pero no encontrar la forma de extraerlo…

Hipersociales

Nadie duda de que los últimos años fueron signados por el auge de las redes sociales en todo el mundo. Del fenómeno no está excluida Argentina, sino todo lo contrario, ya que con unos 19 millones de usuarios, la penetración de Facebook alcanza al 48% de la población total. Esto surge del informe “Uso de redes sociales en Argentina” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Lo interesante de Facebook es que su penetración es pareja tanto por nivel socioeconómico como por edad. Este último factor es notable, ya que normalmente los segmentos adultos son más reacios a adoptar nuevas tecnologías. Pero esto no es así en el caso de la reina de las redes sociales.

A pesar de la diferencia en número, no deja de ser relevante el caso de Twitter, con unos 3 millones de usuarios activos, esto es, que usan la red, independientemente de que publiquen o sólo lean. Esto contrasta con los 6 millones de cuentas en el país que surgen de distintas estadísticas, lo que marcaría un alto nivel de deserción inicial, que podría resumirse en una frase del estilo “me metí en Twitter pero no me enganché”.

En el caso de Twitter sí hay diferencias según la variable de corte, con proporcionalmente una mayor penetración en los segmentos jóvenes y entre los hombres, así como en el ABC1.

Si bien es notablemente menos masiva que las mencionadas, Linkedin, con sus 800 mil usuarios locales, se presenta como una red con una mayor penetración en el segmento ABC1 y con más presencia masculina.

Con estas cifras, las empresas que no prestan seriamente atención a lo que  pasa con las redes sociales están, como decía la publicidad, “mirando otro canal”.